¡Hola! Hoy vamos a aclarar uno de los mitos más persistentes en el mundo de la salud cardiovascular: la idea de que debemos hacernos un electrocardiograma (ECG) de forma rutinaria, cada pocos meses, «solo por si acaso».
La Respuesta Corta (Guías 2025)
No. Para la mayoría de la población, hacerse un ECG con esa frecuencia no solo es innecesario, sino que no está recomendado. A continuación, veremos por qué y cuándo SÍ es crucial.
¿Qué es un Electrocardiograma y para qué sirve realmente?
Un electrocardiograma es una prueba fundamental, indolora y no invasiva que registra la actividad eléctrica de nuestro corazón. Es como obtener un «mapa eléctrico» de cómo está funcionando en ese preciso instante.
Su principal utilidad es diagnosticar o monitorizar problemas como:
Arritmias
Latidos irregulares, demasiado rápidos o demasiado lentos.
Isquemia e Infarto
Falta de riego sanguíneo o confirmación urgente de infarto agudo.
Inflamación
Miocarditis y pericarditis (inflamación del músculo o membrana) [1].
Efectos Fármacos
Antipsicóticos que pueden alterar el ritmo cardíaco (QT) [2].
Como puedes ver, es una herramienta diagnóstica y de seguimiento, no una prueba de cribado general para personas sanas y asintomáticas.
El Mito del ECG Rutinario
Las guías de práctica clínica más recientes de sociedades de prestigio como la Europea de Cardiología (ESC) y la Americana (AHA/ACC) no recomiendan el ECG como chequeo general en personas sin síntomas. Hacerlo puede llevar a falsos positivos, sobrediagnóstico y gasto innecesario.
¿Sientes palpitaciones extrañas?
No te quedes con la duda. Si tienes síntomas, la prevención deja de ser un mito y se convierte en una necesidad. En Italmed realizamos ECG con informe médico rápido.
Entonces, ¿Cuándo SÍ debería hacerme un Electrocardiograma?
Aquí está lo importante. Según las guías médicas, deberías realizarte uno si:
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1. Tienes Síntomas de Alerta: Dolor en el pecho, palpitaciones, falta de aire inexplicable, mareos o desmayos. En dolor torácico urgente, debe hacerse en los primeros 10 minutos [3,8,11].
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2. Inicias Medicamentos de Riesgo: Especialmente antipsicóticos que prolongan el intervalo QT. Las guías 2025 recomiendan un ECG basal y controles a las 1, 6 y 12 semanas [2].
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3. Enfermedad Cardiovascular Diagnosticada: Si ya tienes insuficiencia cardíaca o antecedentes, tu médico personalizará la frecuencia.
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4. Grupo de Alto Riesgo: Hipertensión mal controlada, diabetes o historial familiar de muerte súbita.
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5. Deporte de Competición: Para descartar patologías que causen muerte súbita durante el esfuerzo máximo.
La Verdadera Prevención en 2025
En lugar de agendar exámenes por inercia, las guías sugieren:
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Control de Factores de Riesgo: Presión arterial (nuevas metas AHA/ACC 2025) [5] y colesterol LDL (SCORE2) [1,12].
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Estilo de Vida: Dieta mediterránea, ejercicio y no fumar.
Conclusión: Tu Corazón en Manos Expertas
El mito del ECG trimestral es falso. La clave no es la frecuencia de las pruebas, sino la calidad de la comunicación con tu médico y un estilo de vida saludable.
¡Cuídate y escucha a tu cuerpo!
1. Guía ESC 2025 Manejo de miocarditis y pericarditis.
2. Guía ESC 2025 Salud mental y enfermedad cardiovascular.
3, 5, 8, 11, 12. Guías AHA/ACC y ESC sobre Prevención Cardiovascular y Síndromes Coronarios (2025).